Comprar una propiedad en plano: ventajas, riesgos y cuándo puede convenirte

Comprar una propiedad en plano significa adquirirla cuando todavía no ha sido construida o cuando su construcción no ha terminado.

Una de sus principales ventajas es bastante práctica: te da tiempo.

En muchos proyectos puedes distribuir una parte importante del precio entre la separación, la firma del contrato y los pagos durante construcción. Esto puede ayudarte a completar el inicial de forma gradual en lugar de tener que disponer de todo el dinero en un período corto.

Pero ese tiempo también implica esperar, asumir cierta incertidumbre y prepararte correctamente para el saldo que tendrás que cubrir al momento de la entrega.

Más tiempo para completar tu inicial

Esta suele ser una de las razones más atractivas para comprar en plano.

Supongamos que quieres adquirir una propiedad de US$120,000 y actualmente dispones de US$12,000.

Un proyecto podría tener, por ejemplo, un plan como este:

  • A la firma: US$12,000 —10 %—.
  • Durante construcción: US$24,000 —20 %— distribuidos en 18 meses.
  • Contra entrega: US$84,000 —70 %—.

Los US$24,000 durante construcción representarían aproximadamente US$1,333 mensuales durante 18 meses.

Al terminar ese período, habrías aumentado tu aporte de US$12,000 a US$36,000 utilizando recursos propios.

Y aquí es donde el tiempo puede jugar a tu favor.

Si durante esos mismos 18 meses además logras ahorrar otros US$30,000 para utilizarlos al momento de la entrega, llegarías con un aporte total de US$66,000.

En lugar de necesitar financiar US$84,000, necesitarías alrededor de US$54,000.

Naturalmente, esto funciona solamente si tienes capacidad para sostener los pagos y continuar ahorrando. El saldo pendiente no queda financiado automáticamente y los gastos asociados a la compra deben considerarse aparte.

Puedes tener más opciones para elegir

Cuando entras a un proyecto en una etapa temprana, normalmente existe mayor disponibilidad.

Esto puede darte más alternativas para escoger nivel, ubicación dentro del edificio, orientación o distribución, dependiendo del proyecto.

A medida que avanza la venta, las unidades más atractivas para determinados compradores pueden ir agotándose.

También existen proyectos que permiten elegir algunas terminaciones o solicitar modificaciones antes de que la construcción llegue a cierta etapa. Esto depende completamente del desarrollador, del avance de la obra y, en algunos casos, de costos adicionales.

Puedes encontrar buenas condiciones de preventa

Entrar temprano a un proyecto puede darte acceso a condiciones comerciales atractivas.

Sin embargo, conviene tener cuidado con una idea bastante común: comprar en plano no significa automáticamente comprar barato ni garantiza que la propiedad aumentará de valor.

El resultado dependerá del precio al que compres, la ubicación, la calidad del proyecto, la evolución del mercado y muchos otros factores.

Por eso, más que asumir que una propiedad se valorizará, conviene evaluar si el precio y las condiciones tienen sentido frente a otras opciones disponibles.

La principal desventaja: tienes que esperar

Mientras la propiedad se construye, no puedes utilizarla.

Si actualmente pagas alquiler, tendrás que continuar presupuestándolo durante ese período. Y si compras con intención de invertir y alquilar, tampoco tendrás todavía ingresos provenientes de esa propiedad.

Por eso el plazo de construcción debe formar parte de tus números desde el principio.

También debes contemplar la posibilidad de que la fecha estimada de entrega cambie.

Los retrasos pueden ocurrir y afectar planes de mudanza, gastos de alquiler o expectativas de inversión. Antes de comprar, es importante revisar cómo aborda el contrato este tipo de situaciones.

No puedes caminar dentro de lo que estás comprando

Esta es una diferencia importante frente a una propiedad terminada.

Puedes estudiar planos, renders, materiales, dimensiones y especificaciones, pero no puedes recorrer la vivienda terminada antes de comprometerte con la compra.

Parte de tu decisión dependerá, por tanto, de documentación y compromisos sobre algo que todavía está en proceso de convertirse en realidad.

Por eso tiene especial importancia evaluar al desarrollador, revisar la documentación del proyecto y entender bien el contrato y las condiciones de compra.

El financiamiento de la entrega no está garantizado

Este punto merece mucha atención.

Que el plan de pago indique un porcentaje “contra entrega” no significa que un banco necesariamente financiará esa cantidad.

Cuando llegue el momento, la entidad financiera tendrá que evaluar tu situación económica, la propiedad, su documentación y su tasación para determinar si aprueba el préstamo y por qué monto.

Tu situación financiera también puede ser diferente dentro de uno o dos años.

Por eso, antes de comprar, conviene preguntarte desde el inicio:

¿Cómo pienso cubrir el saldo final si el banco no me presta exactamente lo que espero?

También debes conocer si el contrato contempla ajustes de precio y, cuando corresponda, cómo podría afectarte el tipo de cambio.

Entonces, ¿cuándo puede convenirte comprar en plano?

Comprar en plano puede encajar contigo si puedes esperar la entrega y quieres utilizar ese tiempo para completar gradualmente tu inicial o reducir el monto que necesitarás financiar después.

También puede interesarte si quieres entrar temprano a un proyecto y tener más opciones entre las unidades disponibles.

Pero el plan debe ser sostenible.

No basta con poder hacer la separación. Debes poder cumplir los pagos durante construcción y tener una estrategia razonable para cubrir el saldo contra entrega.

Al final, comprar en plano no consiste simplemente en esperar a que construyan una propiedad.

Bien planificado, ese período puede convertirse en tiempo para aumentar tu aporte, organizar mejor tus finanzas y llegar a la entrega necesitando menos financiamiento.

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